
A veces, puedes ver a tu perro lamiéndolos en lugar de morderlos o sacudirlos. Quizás te preguntes: "¿Por qué hace eso? ¿Es simplemente raro?". Lo cierto es que este hábito tan común es una ventana a la mente de tu perro.
Comprender este simple comportamiento puede ayudarnos a conectar con nuestros amigos peludos a un nivel más profundo. Exploremos las principales razones del lamido.
Razón 1: Instintos
Primero, debemos recordar que los perros experimentan el mundo de forma diferente a nosotros. Para ellos, lamer no es solo cuestión de sabor; es una herramienta vital para obtener información.
Aprendiendo sobre el mundo
Piensa en la boca de un perro como una de sus principales herramientas para explorar. Mientras que nosotros dependemos mucho de nuestros ojos y manos, los perros usan su nariz y boca para comprender algo.
Sus lenguas tienen papilas gustativas, pero también captan pequeñas moléculas de olor. Cuando tu perro lame un juguete, está "leyendo" su historia. Puede saborear y oler dónde ha estado el juguete, quién lo ha manipulado y de qué está hecho. Es como si estuviera leyendo las noticias de la mañana con la lengua.
Auto-calmante
¿Alguna vez te has enredado el pelo o has dado golpecitos con el pie mientras pensabas? El movimiento rítmico y repetitivo de lamerse puede tener un efecto muy calmante en los perros. Es un comportamiento autoconsolador. Esta acción libera endorfinas, sustancias químicas que les hacen sentir bien en el cerebro y les ayudan a relajarse.
Esto es especialmente común en perros que fueron destetados de sus madres un poco antes de tiempo. Para ellos, lamerse... un juguete de peluche Puede ser como un niño que se chupa el dedo: un hábito reconfortante desde cachorro que brinda una sensación de seguridad y paz.
Haciéndolo suyo
Los perros tienen glándulas odoríferas en las mejillas y la saliva. Al lamer un objeto, básicamente le imprimen su sello personal. Al cubrir el juguete con su propio olor, tu perro lo marca como familiar y seguro. Es una forma de decir: "Esto es mío y pertenece a mi familia". Esta leve forma de "reclamar" es un instinto natural relacionado con la protección de recursos.
Razón 2: Emociones
Más allá del instinto, lamer está profundamente ligado a cómo se siente un perro. Puede ser una muestra de afecto, un mecanismo de defensa o simplemente diversión.
Demostrando amor
Los perros lamen la cara de sus madres y miembros de la manada como muestra de respeto y afecto. Este comportamiento, llamado acicalamiento social, fortalece los vínculos. Cuando tu perro lame suavemente su juguete, puede que lo esté tratando como a un miembro de su familia. Si el juguete es su compañero de abrazos favorito, este lamido es una señal de profundo apego. Incluso podría estar acicalándolo como lo haría con otro perro que aprecia.
Es una expresión de amor inofensiva y conmovedora hacia un objeto que le proporciona compañía.
Cómo lidiar con los nervios
A veces, lamer es más que solo cariño o consuelo: es una señal de estrés. Los comportamientos repetitivos pueden ser la forma en que un perro lidia con sentimientos fuertes como la ansiedad, el aburrimiento o la soledad. Si un perro se queda solo durante largos periodos sin mucho que hacer, podría recurrir a lamer un juguete como su actividad principal.
Esta es una señal de alerta. Si el lamido parece intenso y obsesivo, podría tratarse de un comportamiento compulsivo.
Razón 3: Problemas de salud
Aunque lamerse suele ser normal, a veces puede indicar un problema de salud. Lamerse excesivamente cualquier cosa (juguetes, suelos, sus propias patas) puede ser señal de un problema subyacente. Esto podría incluir:
- Náuseas o malestar estomacal: Los perros a veces lamen superficies extrañas cuando se sienten enfermos.
- Dolor dental: Un diente dolorido o una inflamación de las encías pueden hacer que se laman para aliviar la zona.
- Alergias o irritación de la piel: El malestar general a veces puede provocar un aumento del comportamiento de lamido.
- Dolor: Lamer puede ser una respuesta al dolor en otra parte del cuerpo.
Si su perro de repente comienza a lamer un juguete (o cualquier otra cosa) frenéticamente y sin parar, una visita al veterinario es un buen primer paso para descartar causas médicas.
Razones 4 y 5: Otras razones sencillas
El juguete en sí

A veces, un juguete para perros simplemente sabe bien. Muchos juguetes tienen sabores interesantes debido a los materiales con los que están hechos, como goma o ciertos plásticos. Otros pueden tener el olor persistente de la pasta de golosinas que... relleno dentro, o incluso simplemente el sabor familiar de tus propias manos.
Es posible que tu perro sea simplemente un crítico a quien realmente le gusta el diseño de su juguete.
Para cachorros

Para los cachorros, lamer y masticar juguetes es una necesidad fundamental. Pierden los dientes de leche y les salen los dientes permanentes entre los tres y los seis meses de edad, y este proceso es incómodo. Un juguete genial y texturizado Puede aliviar el dolor y la picazón de sus encías. Es un comportamiento saludable y necesario que los ayuda a superar una etapa difícil de su desarrollo.
¿Qué debemos hacer cuando nuestros perros lamen juguetes?
Entonces, ves a tu perro lamiendo su juguete. ¿Qué es lo correcto?
Está bien si…
El comportamiento es ocasional y relajado. Si tu perro lame su juguete durante unos minutos mientras se relaja para una siesta, y por lo demás está feliz, sano y juguetón, probablemente no haya motivo de preocupación. Deja que tenga su ritual de consuelo.
Intervenga si…
El lamido se vuelve constante, interfiere con su vida diaria o le causa daño. Señales de que debes intervenir:
- Ignorar los paseos, las comidas o a ti mismo lamer el juguete.
- Desgastando el juguete (o su propia lengua) hasta un grado peligroso.
- Mostrar ansiedad Si se quita el juguete.
- Empezando a lamer otros objetos o a sí mismo obsesivamente.
Ideas útiles
Si sientes que necesitas manejar el comportamiento con suavidad, aquí hay algunos pasos positivos:
- Visita al veterinario: Este es siempre el primer paso si estás preocupado. Un chequeo puede descartar dolor o enfermedad.
- Rotar juguetes: No dejes el mismo juguete afuera todo el tiempo. Ten algunos juguetes favoritos y rótalos para mantener las cosas novedosas e interesantes. Guarda el juguete "lamido" por un rato y ofrécelo un nuevo juguete masticable o un alimentador de rompecabezas en cambio.
- Aumentar el enriquecimiento: A menudo, el lamido obsesivo se debe al aburrimiento. Asegúrese de que su perro haga suficiente ejercicio físico (paseos, carreras) y estimulación mental. Sesiones de entrenamiento, juegos de olfateo durante los paseos y... rompecabezas de comida Puede cansar su cerebro de una buena manera.
- Mantenlo limpio: Lavar juguetes de peluche regularmente. La saliva puede descomponer materiales y generar bacterias, lo que podría alterar el estómago de su perro si la ingiere.
- Redirigir suavemente: Si empieza a lamerse mucho, interrúmpelo con calma llamándolo por su nombre. Cuando levante la vista, pídele una orden sencilla como "siéntate" y luego prémialo con una golosina. Esto redirige su energía hacia una interacción positiva contigo.
Preguntas frecuentes
¿Son buenos los juguetes para lamer para los perros?
Lamer juguetes suele ser normal para los perros. Los lamen para explorar, relajarse y consolarse, como un niño con una manta. Esto puede ayudarlos a sentirse tranquilos y felices. Solo asegúrate de que los juguetes sean seguros, no estén rotos y se mantengan limpios. Si tu perro lame sin parar, parece estresado o ignora todo lo demás para seguir lamiéndose, es recomendable consultar con tu veterinario.
¿Por qué mi perro trata a su juguete como si fuera un bebé?
Muchos perros tratan un juguete como a un bebé porque les hace sentir seguros y reconfortados. Pueden cargarlo con cuidado, lamerlo y dormir con él. Esto puede ser un instinto maternal natural, especialmente en las hembras, o simplemente un fuerte apego a su objeto favorito. Siempre que tu perro no se moleste ni se ponga agresivo cuando alguien se acerca al juguete, suele ser inofensivo y bastante dulce.
¿Cuál es la regla 3-3-3 para la ansiedad canina?
La regla 3-3-3 es una forma sencilla de entender cuánto tiempo puede tardar un perro en adaptarse y sentirse seguro, especialmente después de un gran cambio como una adopción o una mudanza.
En el primeros 3 días, El perro puede sentirse asustado, confundido o abrumado. Después de aproximadamente 3 semanas, comienzan a aprender la rutina y a mostrar más de su verdadera personalidad. Después de aproximadamente... 3 meses, Muchos perros se sienten realmente como en casa, más relajados y mejor conectados con su familia, y su ansiedad a menudo mejora a medida que se sienten más seguros.
¿Cuáles son las señales de un perro infeliz?
Un perro infeliz puede parecer cansado, tranquilo o sin interés en jugar, pasear o jugar con los juguetes que antes disfrutaba. Puede comer menos, esconderse, evitar a la gente o dormir más de lo habitual. Algunos perros infelices se lamen o muerden mucho, caminan de un lado a otro, gimen, ladran más o destruyen cosas cuando se les deja solos. También se les pueden ver las orejas hacia atrás, la cola metida, el cuerpo agachado o bostezando y lamiéndose los labios con frecuencia cuando en realidad no están cansados ni hambrientos.
El fin
La próxima vez que veas a tu perro lamiendo su juguete, verás algo más que un hábito peculiar. Podrías ver a un detective recopilando información, a un amigo mostrándole cariño o a una criatura simplemente buscando consuelo. Este comportamiento es un ejemplo perfecto de la compleja y maravillosa vida interior de nuestros perros.
Prestando atención a cómo y cuánto Si nos lamen, nos convertimos en mejores cuidadores. Aprendemos cuándo ofrecer consuelo, cuándo introducir una nueva actividad y cuándo buscar ayuda. Y lo más importante, vislumbramos con dulzura, a cámara lenta, la mente de nuestro mejor amigo.



