
Los cachorros son adorables, pero un cachorro que llora puede convertir rápidamente esos momentos de ternura en noches sin dormir y estrés. En esta guía veremos por qué lloran los cachorros, qué debes comprobar primero y algunas formas sencillas y cariñosas de ayudar a tu cachorro a sentirse seguro y tranquilo.
¿Por qué lloran los cachorros?
Antes de ayudar a tu cachorro a dejar de llorar, conviene entender qué le pasa.
Motivos comunes por los que llora un cachorro:
- Se siente solo o asustado
Tu cachorro no está acostumbrado a quedarse solo ni a dormir solo. Está acostumbrado a tener compañía constante, así que puede llorar cuando sales de la habitación o cuando apagas las luces por la noche. - Necesita hacer sus necesidades
Los cachorros pequeños tienen la vejiga muy chica. Puede que lloren porque necesitan hacer sus necesidades y aún no saben aguantarse. - Tiene hambre o sed
Un cachorro recién llegado necesita comer con regularidad y tener acceso a agua fresca. Si no recibe suficiente comida y agua, puede sentirse incómodo y llorar. - Está incómodo
Puede tener demasiado calor o frío, o estar acostado sobre una cama dura o húmeda. Un simple cambio por una cama mullida o un lugar distinto puede ayudarlo a acomodarse. - Está enfermo o siente dolor
A veces, un cachorro llora porque algo no anda bien físicamente. Si llora mucho y también parece muy cansado, rechaza la comida, cojea o tiene vómitos o diarrea, es importante consultar con un veterinario.
En lugar de considerar el llanto como un «mal comportamiento», intenta verlo como una señal. Tu cachorro trata de decirte algo. Tu objetivo es escucharlo, comprobar qué necesita y responder con calma.
Qué comprobar primero cuando llora tu cachorro
Antes de probar cualquier método de adiestramiento, repasa mentalmente esta rápida lista. ¡Resuelve el problema más a menudo de lo que crees!
- Pausa para hacer sus necesidades: Llévalo enseguida al lugar donde suele hacerlas. Háblale con calma y sin entusiasmarlo. Nada de juegos: solo lo necesario.
- Necesidades básicas: ¿Tiene agua en el cuenco? ¿Se saltó una comida? ¿Tiembla o tiene demasiado calor?
- Comodidad: ¿Le roza la placa del collar? ¿La jaula es demasiado grande? ¿Tiene limpia la cama?
- ¿Tiene sueño? Los cachorros necesitan dormir entre 18 y 20 horas al día. Si llevan despiertos más de una hora, probablemente necesitan una siesta, no más juegos.
Crear un espacio seguro y acogedor

Una parte importante de ayudar a un cachorro a dejar de llorar es hacer que se sienta seguro. Cuanto más a gusto se sienta en su nuevo hogar, más fácil le resultará relajarse, sobre todo cuando esté solo o en una jaula.
Prepara un espacio seguro para tu cachorro
Elige un lugar donde tu cachorro pueda dormir y descansar. Puede ser:
- Una jaula
- Un corralito
- Una habitación pequeña y adaptada para cachorros
Equípalo con:
- Una cama mullida o una cama cómoda para perros
- Uno o dos juguetes o un animal de peluche suave
- Sin cables, bordes afilados ni objetos pequeños que pueda tragarse
Usa aromas, sonidos y calor
Puedes ayudar a tu cachorro a sentirse menos solo con algunos trucos sencillos:
- Tu olor: Pon en su cama una camiseta vieja o una funda de almohada con tu olor. Tu aroma lo reconfortará.
- Sonido suave: Una máquina de ruido blanco, un ventilador o música tranquila pueden ayudar a tapar los ruidos del exterior y hacer que se sienta menos solo.
- Calor suave: Una botella de agua tibia (no caliente) envuelta en una toalla puede recordarle que está acurrucado con sus hermanos de camada.
Estos pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia, sobre todo durante las primeras noches.
Adiestramiento amable para cachorros
Adiestrar a un perro no consiste solo en enseñarle «siéntate» y «quieto». Desde los primeros días, le enseñas a estar solo, a tranquilizarse y a sentirse seguro. Un adiestramiento amable y positivo ayudará a tu cachorro a dejar de llorar con el tiempo.
Cómo aliviar la ansiedad por separación
Muchos cachorros lloran cuando se quedan solos, aunque sea por un minuto. En vez de dejar a tu cachorro solo de repente durante mucho tiempo, empieza poco a poco:
- Pon a tu cachorro en su jaula o espacio seguro con un mordedor o un juguete.
- Sal de la habitación durante 30 segundos.
- Vuelve con calma antes de que se altere demasiado.
- Aumenta poco a poco el tiempo que te ausentas, a medida que lo vaya tolerando mejor.
La idea es ayudarlo a acostumbrarse a pasar ratos cortos solo. Aprenderá que a veces te vas, pero siempre vuelves. Esto reduce el miedo a quedarse solo y ayuda a prevenir problemas como la ansiedad por separación.
Adiestramiento para usar la jaula
A muchos dueños les gusta acostumbrar a su cachorro a la jaula porque facilita el aprendizaje para hacer sus necesidades y le ofrece un refugio seguro. Si usas una jaula, procura que la asocie con experiencias positivas. Puedes darle de comer dentro, echar premios para que los encuentre y dejar que la explore a su ritmo.
Método (con calma y solo en positivo):
- Preséntasela: Deja la puerta abierta. Permite que el perro la explore libremente. Echa premios/juguetes dentro.
- Dale de comer dentro de la jaula (al principio, con la puerta abierta).
- Añade una señal: Di «a la jaula» o «jaula» cuando entre a comer. Felicítalo.
- Cierra la puerta brevemente: Cierra la puerta mientras come y ábrela en cuanto termine. Aumenta poco a poco el tiempo con un mordedor (de 30 segundos a 5 minutos).
Premia la calma, no el ruido
Es tentador correr a consolar a tu cachorro en cuanto llora. Aunque es importante no pasar por alto sus necesidades reales, acudir cada vez que llora puede enseñarle que llorar es la forma de llamar la atención.
En su lugar:
- Intenta esperar a que deje de llorar un momento antes de volver.
- Felicita y premia a tu cachorro cuando esté tranquilo y relajado.
- Procura que los saludos y las vueltas a casa sean tranquilos y sin alboroto.
Así aprenderá que lo que realmente funciona es comportarse con calma.
Ayuda a tu cachorro a cansarse (sin que se agote)

Un cachorro con mucha energía y nada que hacer suele llorar, ladrar o gimotear más. A la vez, un cachorro demasiado cansado también puede estar irritable y hacer ruido, igual que un niño pequeño. La clave es encontrar el equilibrio.
Ejercicio físico
Dale a tu cachorro:
- Sesiones cortas de juego a lo largo del día
- Juegos tranquilos como traer con un juguete blando
- Explorar la casa o el jardín de forma segura
Los cachorros muy pequeños no deberían dar paseos largos, sobre todo antes de completar sus vacunas, pero aun así necesitan oportunidades para moverse y jugar.
Ejercicio mental
La estimulación mental cansa a los cachorros de una forma más saludable que limitarse a correr. Prueba con:
- Adiestramiento sencillo (sentarse, tumbarse, venir) con premios pequeños
- Juguetes de rompecabezas que le hagan esforzarse para conseguir comida
- Juegos de olfato, como esconder un premio debajo de un vaso

Un cachorro que ejercita la mente y el cuerpo durante el día tiene más probabilidades de dormir bien y llorar menos por la noche.
Cómo actuar si llora por la noche
El llanto nocturno es una de las partes más difíciles de tener un cachorro. Estás cansado y oírlo puede partirte el corazón. Pero lo que hagas por la noche puede moldear sus hábitos durante meses.
Establece una rutina sencilla para dormir
Una rutina ayuda a tu cachorro a entender que la noche es para dormir. Una rutina básica podría ser así:
- Un rato breve de juego o adiestramiento tranquilo por la tarde.
- Dale comida y agua; después, retira el cuenco si hace falta (consulta con el veterinario qué es lo mejor).
- Una última salida para hacer sus necesidades justo antes de acostarse, para que no tenga que salir enseguida.
- Unos mimos tranquilos y luego a la jaula o a la cama, con un juguete blando o un mordedor.
Intenta seguir el mismo orden todas las noches. A los cachorros les encanta la previsibilidad.
¿Dónde debería dormir tu cachorro?
Al principio, a muchas personas les resulta más fácil dejar que el cachorro duerma en su habitación o cerca. Así:
- Tu presencia lo reconforta.
- Puedes oír si realmente necesita salir.
- No se siente completamente abandonado en una casa desconocida.
Más adelante, si quieres que duerma en otra habitación, puedes alejar poco a poco su jaula o cama cuando ya esté más tranquilo.
Cómo responder al llanto nocturno
Cuando tu cachorro llore por la noche:
- Si han pasado varias horas desde la última salida para hacer sus necesidades, piensa que quizá tenga que salir. Sácalo en silencio, sin jugar: solo para que haga sus necesidades, felicítalo y vuelve a acostarlo.
- Si acaba de salir y sabes que está cómodo, quizá proteste porque está solo. En ese caso, dale la oportunidad de tranquilizarse por sí mismo. Espera a que deje de llorar un instante y responde con calma y brevedad.
No hace falta que ignores por completo a tu cachorro, pero evita convertir cada llanto en una larga sesión de mimos o juegos. Eso solo le enseñará a llorar más.
Errores comunes de los nuevos dueños de cachorros
Los nuevos dueños de cachorros suelen tener buenas intenciones, pero algunos hábitos comunes pueden empeorar los lloriqueos en lugar de mejorarlos.
- Consolarlo por cada pequeño ruido
Acudir corriendo cada vez que gimotea le enseña al cachorro que, si hace ruido, tú vendrás enseguida. Intenta responder con criterio, no automáticamente. - Dejarlo solo demasiado tiempo, demasiado pronto
Un cachorro muy pequeño aún no está preparado para quedarse solo durante horas. Ve aumentando poco a poco el tiempo que pasa solo, con sesiones breves. - Falta de una rutina clara
Cuando los días son caóticos e imprevisibles, el cachorro se siente menos seguro. Las rutinas sencillas para comer, jugar, hacer sus necesidades y dormir le ayudan a relajarse. - Usar la jaula como castigo
Si mandas al cachorro a la jaula cuando estás enfadado, la verá como un lugar desagradable. En su lugar, conviértela en un refugio seguro lleno de experiencias positivas. - Falta de paciencia
Recuerda que tu cachorro es un bebé. Los lloriqueos, los accidentes y la confusión forman parte del proceso. Puede que el progreso sea lento, pero llegará si eres constante.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que los cachorros lloren mucho al principio?
Sí. Es muy normal que los cachorros lloren, sobre todo cuando acaban de llegar a casa. Se están adaptando a un entorno nuevo y aprendiendo a estar separados de su madre y de sus hermanos de camada.
¿Debería dejar que mi cachorro «llore hasta que se canse» en la jaula?
Depende. No deberías ignorar al cachorro durante horas, especialmente si quizá necesita hacer sus necesidades o tiene miedo. Pero tampoco hace falta acudir corriendo por cada pequeño gemido. Busca el equilibrio: atiende sus necesidades reales, mantén la calma en las salidas nocturnas y prémialo cuando esté tranquilo.
¿Podría tener ansiedad por separación?
La verdadera ansiedad por separación va más allá de los lloriqueos normales de un cachorro. Suele manifestarse como un pánico intenso cada vez que se queda solo, aunque sea por poco tiempo, y puede incluir conductas destructivas o ladridos incesantes. Si te preocupa, consulta con tu veterinario o con un adiestrador cualificado.



